Evidencia clínica
Hasta hace poco, el tratamiento de la artrosis de rodilla se limitaba a aliviar el dolor sin abordar el daño articular. Las terapias con células madre mesenquimales abren una vía distinta: actuar sobre el origen del problema.
Si sabes jugar carioca y tienes problemas a la rodilla, este artículo es para ti.

Si sabes jugar carioca (el famoso juego de cartas) y tienes artrosis de rodilla, este artículo es para ti :)
Seamos honestos. Si llegaste hasta aquí, probablemente tienes dos cosas en común con miles de personas en Chile: una rodilla que no te da tregua y una buena experiencia en el carioca.
Y resulta que esas dos cosas tienen más en común de lo que crees.
La artrosis de rodilla es el desgaste del cartílago que amortigua la articulación. Con los años, ese cartílago se va adelgazando, el hueso queda expuesto y aparecen el dolor, la rigidez y esa sensación de que la rodilla ya no es la misma.
Durante años, la única solución fue aguantar, tomar antiinflamatorios o ir directo al quirófano. Pero la medicina regenerativa cambió el “juego”, literalmente.
En Clínica Novocel entregamos alternativas de medicina regenerativa para el tratamiento de la artrosis, como la infiltración intraarticular con células madre mesenquimales.
Si comparamos las células madre mesenquimales (MSCs) con el carioca, todo tiene mucho más sentido. Así que vamos a revisar algunas analogías para entender cómo funcionan las células madre en un tratamiento para la artrosis.
En el carioca, el joker es la carta más poderosa del mazo. ¿Por qué? Porque puede convertirse en cualquier carta que necesites. ¿Te falta el 7 de corazones para tu trío? El joker es el 7. ¿Te falta la Q de picas para tu escala? El joker es la Q.
Las células madre mesenquimales funcionan de manera similar. Cuando llegan a la articulación dañada, pueden convertirse en el tipo de célula que el tejido necesita. ¿Falta cartílago? Se transforman en condrocitos. ¿Hay tejido conectivo dañado? Se adaptan. Son el joker biológico de tu cuerpo.
Imagina esta situación: tienes casi todo para bajarte, pero te falta una carta. Entonces sacas del mazo y aparece justo lo que necesitas. Con esa carta, de repente todo encaja en la escala que te faltaba. Puedes bajar los dos tríos y la escala que tanto esperabas.
Eso es el efecto paracrino de las células madre. Ellas no actúan solas: liberan señales químicas que les dicen a las células cercanas cómo organizarse, cómo regenerarse y cómo completar lo que faltaba. No es la carta que gana sola. Es la carta que hace ganar a todas las demás.
Imagina esta situación: ambos jugadores ya se bajaron y la partida está tranquila. Pero de repente tu rival tiene una carta que calza en tu escala y te la tira. Ahora él tiene menos cartas y tú tienes una más. Es una amenaza real: puede ganar en cualquier momento.
Pero resulta que tú también tenías cartas guardadas para su escala. Es tu turno y se las tiras. Amenaza neutralizada. Nadie ganó ni perdió de golpe: la partida volvió al equilibrio.
Eso es lo que hace la inmunomodulación. Cuando hay artrosis, el sistema inmune lanza señales inflamatorias que dañan el cartílago (te tira cartas). Las células madre mesenquimales responden con sus propias señales, que contrarrestan esa inflamación (tiras cartas de vuelta). No eliminan la amenaza de forma brutal: la neutralizan con precisión. La articulación vuelve al equilibrio y puede comenzar a regenerarse.
Ahora ya sabes cómo trabajan las células madre. ¿Qué viene ahora, 2 escalas y 1 trío?
Aquí viene la parte que más sorprende a los pacientes: el procedimiento es más simple de lo que parece.
En Clínica Novocel realizamos una infiltración intraarticular, es decir, las células madre mesenquimales se inyectan directamente dentro de la articulación dañada. Sin cirugía. Sin anestesia general. Sin hospitalización.
El especialista localiza con precisión la zona afectada y aplica las células directamente donde deben actuar: dentro del espacio articular, justo donde el cartílago está deteriorado. Es un procedimiento ambulatorio: el paciente llega a la clínica, se realiza la infiltración y vuelve a su casa el mismo día.
Las células madre hacen el resto. Se instalan en la articulación y se ponen a trabajar: se diferencian, liberan señales y modulan la inflamación, y así comienza el proceso de regeneración.
No todos los casos de artrosis son iguales. La edad, el grado de deterioro, el tiempo de evolución y otros factores determinan si este tratamiento es el indicado para ti.
Por eso, el primer paso es una evaluación con nuestro equipo, que determinará si eres candidato a un tratamiento con células madre mesenquimales.